Dieta mixta vs dieta cetogénica

dieta mixta

Hace un tiempo hablamos en este blog de la pirámide alimentaria y la alimentación equilibrada y cómo en situaciones fisiológicas especiales aquellas pautas no se aplicaban. Uno de esos casos es la obesidad. La obesidad redefine como una enfermedad crónica caracterizada por un exceso de peso en el que el IMC (índice de masa corporal, TALLA/PESO2) es superior a 30m/kg2.

La obesidad conlleva una reducción de la expectativa y la calidad de vida, además de un enorme coste sanitario; mientras que la pérdida de peso (de un 5-10%) se asocia a mejoras significativas para la salud ya que mejoran las comorbilidades: hipertensión, diabetes del adulto, nivel de lípidos en sangre (colesterol, triglicéridos), disminuye el número de fármacos y dosis…

¿Cuál es la dieta ideal para bajar de peso?
La respuesta es más sencilla de lo que parece. La mejor dieta para bajar de peso es aquella que el paciente sea capaz de seguir durante más tiempo, por lo que es imprescindible que sea individualizada.
La base del tratamiento es una dieta hipocalórica, saludable, flexible y siempre prescrita por personal cualificado: un dietista-nutricionista, previo análisis antropológico (mediciones corporales). Para conseguir pérdidas de 0,5 a 1 kg a la semana, se recomienda un déficit de 500 a 1000 kcal/ con respecto a la ingesta habitual. Acompañada da de ejercicio físico adaptado.
No es necesario realizar una dieta muy restrictiva, es decir, extremadamente hipocalórica, ya que, si bien a corto plazo se pierde más peso a largo plazo la pérdida de peso es igual a la de una dieta menos restrictiva. Así que no es necesario hacer restricciones drásticas, que además de provocar riesgos nutricionales tienen consecuencias emocionales en el paciente (irritabilidad, ansiedad, cambios de humor, estrés…).
Para conseguirlo hay varias opciones, entre ellas:

La dieta basada en alimentos naturales. Se trata de controlar las calorías a partir de restringir la ingesta de grasas y aceites y de potenciar el consumo de verduras, sin olvidar el aporte de hidratos de carbono, lácteos desnatados, alimentos proteicos bajos en grasa (carnes, pescados y huevos, legumbres, tofu, seitán) y fruta;

y la dieta mixta con sustitutivos de comidas. Es aquella que combina alimentos naturales con productos de fórmula diseñados para sustituir una comida con el aporte adecuado de vitaminas, minerales y proteínas.

Te has quedado de piedra?? Piensas que he vendido mis principios?? No. Como todo en la vida nada es absoluto. Y en este caso se ha demostrado en la nutrición clínica, concretamente en el tratamiento de la obesidad, que una dieta mixta tiene buenos resultados en el tratamiento, la adherencia en pacientes con peor pronóstico es superior y es saludable.
Las guías clínicas más importantes en tratamiento de la obesidad incluyen estas aproximaciones como estrategia terapéutica, resumiendo así sus ventajas: pueden ser educativas, limitan la toma de decisiones, simplifican la dieta (elaboración), palatable y variada, minimizan el riesgo de deficiencias (son productos adecuados en vitaminas, minerales y proteínas), favorecen la adherencia por parte del paciente y son eficaces a corto, medio y largo plazo.

Finalmente (lo digo al final para que veas que no me escudo detrás de unas siglas en inglés por falta de argumentos) tanto la American Dietetic Association como la American Diabetic Association y The Obesity Society se han posicionado al respecto, recomendando su consumo a largo plazo sin que ello suponga riesgos para la salud.

Aclaremos algunos conceptos.

¿Qué son los productos substitutivos? Son productos empleados para reemplazar una o varias comidas diarias en dietas de bajo aporte energético.

¿Una dieta mixta es una dieta milagro? ¿Y cetogénica? ¿Y proteinada?
No, no y no. Una dieta cetogénica es aquella que aporta menos de 100-120g de hidratos de carbono al día y genera cetosis, con la consecuente pérdida de masa muscular, grasa y agua. Las proteinadas son dietas cuyo aporte proteico es muy elevado: un 40-60%, en lugar de 15-20% que se recomienda en una dieta equilibrada.
No son buenas para bajar de peso ya que son desequilibradas y pueden conllevar problemas de salud. Estas dietas no permiten “aprender a comer” y provocan un efecto rebote asegurado.

¿Cómo funciona una dieta mixta? En una dieta mixta se substituye una o dos comidas del día (no toda la ingesta!!!) con preparados comerciales que tienen una gran capacidad saciante aportando menos calorías que su homónimo natural. Supone una ventaja cuando el paciente obeso tiene problemas para abandonar hábitos como las comidas copiosas (porque su estómago ha alcanzado una mayor capacidad) o tiene una gran apetencia por alimentos dulces.

No todos los productos que se encuentran en el mercado son de la misma calidad ni ofrecen el mismo aporte de vitaminas y minerales. A la hora de escoger uno, tu nutricionista será quien te recomiende una u otra marca dependiendo de tus necesidades.
Recuerda que una dieta mixta no es una dieta milagro, por lo que el ejercicio físico, el esfuerzo por el cambio, la predisposición y la motivación del paciente siguen teniendo la misma importancia que le hemos dado hasta ahora.

Como dietista-nutricionista, me he posicionado. Tu qué opinas? ;)

 

One Response to “Dieta mixta vs dieta cetogénica”
  1. Dieta sana NUT-3

    Totalmente de acuerdo, yo en mis consultas también aplico la dieta mixta, porque ante todo está la salud del paciente. Las comidas deben ser variadas y poco monótonas y cubrir todas las necesidades del cuerpo y plantearse a largo plazo la bajada de peso.

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