El reflujo gástrico. Acidez en el esófago

reflujo gastrico

El reflujo gástrico afecta a muchas personas. Es más, según la Sociedad Española de Patología digestiva, el 7% de los españoles sufre reflujo gástrico. Dicho así puede sonar raro, pero si pasamos a los síntomas quizás si reconocemos el problema: una sensación de ardor desde el estómago hacia la boca (pirosis), constantes eructos o expulsión de gases por la boca y  son comunes las flatulencias. Si tienes alguno de estos síntomas deberías prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Las causas pueden ser diversas pero todas provocan una disminución en la presión del esfínter esofágico inferior (una especie de anillo que se encuentra entre el esófago y el estómago) provocando la relajación de este y por tanto la aparición de reflujo. Entre las causas más comunes se encuentran la hernia de hiato, alteraciones hormonales como el embarazo, diversos productos farmacéuticos y otras sustancias cono el alcohol, el chocolate o el tabaco.

Además de los motivos anteriores, el sobrepeso también está directamente relacionado con el reflujo gástrico ya que se trata de una enfermedad digestiva. Y la obesidad aumenta considerablemente el riesgo de padecer diferentes trastornos y enfermedades del aparato digestivo, no sólo de esófago sino también de colon y de páncreas.

Una de las principales patologías que se da en las personas con sobrepeso es el reflujo gástrico. Este reflujo se manifiesta por acidez y quemazón que va desde el estómago hasta la garganta.  El problema es que el reflujo gástrico puede ir aumentando su intensidad y derivar en alguna otra enfermedad como el esófago de Barreet.

Para ello es importante una técnica como la endoscopia. Según los doctores Jorge C. Espinós y Jesús Turró, especialistas en endoscopia digestiva con más de 100.000 exploraciones realizadas “la colonoscopia es capaz de detectar y valorar la intensidad del reflujo gástrico y confirmar sus posibles consecuencias. Es una herramienta clave para la detección y prevención de enfermedades del aparato digestivo”

 

Tratamientos Reflujo gástrico

En cuanto a tratamientos de la enfermedad vamos a diferenciar 3 grandes campos de actuación:

Cambio a unos hábitos saludables.

Se debe llevar una estrategia dietética dirigida a:

  • Evitar el reflujo,
  • Disminuir los síntomas asociados al reflujo y
  • Prevenir las complicaciones.

Las recomendaciones dietéticas deben ser individuales y adaptadas ya que cada individuo puede tener sintomatología diferente.

Se ha demostrado que perder peso mejora los síntomas del reflujo gástrico. Realizar actividad física con asiduidad y una dieta sana y equilibrada han de ser los pilares para bajar de peso y tener un mejor nivel de salud.

Como recomendaciones generales:

  • Seguir una dieta  normo o hipocalórica, alta en proteínas y baja en grasas. La  cantidad de hidratos de carbono no influye en ningún caso en el reflujo gastroesofágico.
  • Utilizar cocciones como plancha, grill, horno, hervido, vapor o papillote.
  • Fraccionar la dieta en tamaños medianos o pequeños, así no estimulamos en exceso la excreción de ácidos gástricos.
  • Realizar 5 tomas al día. Es mejor muchas y poco que pocas y muchas.
  • Tomar la cena al menos dos horas antes de acostarse.
  • Masticar y comer despacio.
  • No ponerse ropa muy apretada en la cintura
  • Después de comer, evita acostarte, mejor en posición sentada.

Se deben evitar:

  • Alimentos que disminuyan la presión del esfínter como:
    • Alcohol
    • Menta verde, ajo, cebolla
    • Chocolate
    • Quesos fermentados y muy curados.

    Alimentos que irriten la mucosa como los cítricos, el tomate, el café, especias, alimentos integrales y con alto contenido en fibra (legumbres, frutas con piel, semillas).

  • Alimentos grasos, fritos, rebozados, guisos, embutidos, leche entera, mantequilla, nata y salsas.
  • Temperaturas extremas de los alimentos.

 

Tratamiento farmacológico

El tratamiento tiene como objetivo aliviar los síntomas, curar la esofagitis (la irritación en la que se encuentra el esófago)  y prevenir y curar complicaciones.

Hay cuatro grandes grupos de fármacos que se prescriben en el caso de reflujo:

  • Inhibidores de la bomba de protones (IBP). El famosísimo Omeprazol es el fármaco estrella en este grupo. Son medicamentos que evitan la liberación de ácidos gástricos que provocan el reflujo. Son los fármacos de elección en este tratamiento.
  • Procineticos. Son medicamentos que mejoran el tránsito intestinal, aumentando la velocidad de vaciado y mejorando la función de los esfínteres. Al hacer que el alimento no este tanto tiempo en el estómago, la secreción ácida es mucho menor.
  • Anti H2. Al igual que los IBP evitan la liberación de los jugos gástricos pero de forma parcial por lo este grupo de fármacos ha pasado a segundo plano.

La cirugía. En este campo, la aparición de nuevas técnicas menos invasivas como la cirugía endoluminal (una técnica quirúrgica que permite reducir el estómago vía endoscópica) o mejoras en técnicas no tan novedosas  como el tratamiento de la obesidad con balón intragástrico, ayudan al paciente a modificar sus hábitos alimenticios y conseguir su objetivo de perder peso y así prevenir el desarrollo del reflujo gástrico.

 

Espero que os haya gustado este artículo y os sirvan las recomendaciones dietéticas para mitigar las consecuencias del reflujo.

Leave a Reply