Navidad y dietas de adelgazamiento

consejos para navidad y dietas de adelgazamiento

Se acerca la Navidad, nos encontramos a apenas 4 días de una maratón de comidas y cenas y bebidas, un bucle del que no sales hasta pasado el año. Y las personas que están llevando una dieta de adelgazamiento o un cambio de hábitos empiezan a temblar. Los pensamientos habituales son: Madre mía, será un desastre. Todo lo que he bajado lo volveré a coger y no habrá servido para nada. Ya se da por hecho que no se va a seguir la dieta, que nos vamos a pasar (y mucho). No es suficiente con la culpa, no. Es que encima vamos a tirar por tierra todos los objetivos conseguidos a lo largo del año.

Lo primero que tenemos que tener claro es que si vamos con ese pensamiento, nos vamos a pasar sí o sí. Parece que una persona cuando se enfrenta a esta situación no puede hacer nada más que pasarse. Es lo que hay. A una persona no se le multiplica el hambre en Navidad, pero si le sumas la gula y los pensamientos negativos hacia sí misma provoca que al final tenga razón. Pues no, no es lo que hay.  La persona es la única responsable de su alimentación, ella decide que come y que no come.

Lo segundo que hay que tener claro: no se tira por tierra nada. Si se estableció un objetivo y este se fue cumpliendo a lo largo del tiempo, significa que se ha aprendido. Por lo tanto, aunque no lo sigamos durante una temporada, sabemos que tenemos las herramientas necesarias para poder establecer nuestro objetivo otra vez, vencer las barreras que nos encontramos en el camino y volver a encauzarlo.

Dicho esto, vamos  a dar una serie de recomendaciones para no crear una guerra fría entre tu dieta y las navidades:

-Como hemos comentado tu alimentación la decides tú. Por lo que yo te propongo que tu decisión sea disfrutar de estos 4 o 5 días tan especiales y no estar culpabilizándote por haber comido cosas que no debías. Si lo has hecho bien durante todo el año, no vas a deshacerte de todo lo conseguido en 12 meses en tan solo 5 días! Con matices, claro está. Come cuando tengas hambre, no por gula de comer todo lo que se ponga en la mesa.

-Si te sientes motivada/o a intentar cuidarte, márcate pequeños objetivos que sean eso, OBJETIVOS, y que no te supongan un gran esfuerzo. Por ejemplo: Mi pequeño objetivo navideño será dejar ganar a mi primo el día de Navidad en nuestra guerra particular de a ver quien acaba antes con el foie. Ya ganaré yo la batalla de las gambas cocidas. Que cada uno se marque un objetivo con el que se encuentre bien y no le sea muy complicado de conseguir. Da igual el objetivo, si para ti es importante, un pequeño pasito se convierte en un gran paso en el tiempo.

-No compenses! No empieces a dejar de cenar o cenar sólo un yogur porque la comida ha sido muy copiosa. Lo habrás hecho mal en la comida, lo harás mal en la cena y por consiguiente lo harás mal en el desayuno porque tendrás tanta hambre que te querrás comer una vaca.  Por lo tanto, aunque en una comida comas en exceso, las demás las haces exactamente igual a las que harías en un día normal. Si planificas de antemano lo que vas a comer esos días te va a ser mucho más fácil, planificare comer los platos más frugales entre los días más fuertes pero sin faltar la verdura, la proteína y algo de hidratos de carbono.

-En este tipo de comidas es muy frecuente la sobremesa. Mientras vas charlando animadamente sobre algún tema en cuestión, inconscientemente vas picoteando de cosas varias que encuentras en la mesa. Cuando acabéis de comer/cenar retirar inmediatamente la comida de la mesa, para que así, mientras charláis no tengas nada a mano para comértelo.

-Los turrones. Lo del turrón es más bien un amor-odio. Cuando tu madre lo saca piensas (Para qué compra!) pero aun así estas en el top 5 de comedor de turrón. Clave: El turrón para los días especiales. Mientras que no lleguen, que estén bien guardadito porque con la escusa del turrón para Navidad la gente los va comprando en Octubre. En vez de sacar todas las pastillas de turrón por la mesa, es aconsejable cortar los trozos y ponerlo en un plato, y lo sobrante en el armario. Es la misma idea que con el picoteo de la sobremesa, si lo tienes delante con el cuchillo para cortar, irás cortando. Una ración de turrones, mazapán o polvorones, equivale a 30 gramos, contiene la mitad de azúcares que deberíamos comer en todo el día, tenlo en cuenta.

-El Menú de Navidad (o Nochebuena). Si el/la chef vas a ser tú, puedes diseñar un menú más o menos equilibrado, controlas la cantidad y el tipo de ingredientes con los que cocinas. En cambio, si eres un invitado, como mucho podrás poner la mesa. Si eres de los segundos te recomiendo que controles los entrantes y el pica-pica para que cuando llegue el plato principal no te encuentres saciado. Si comes mucho pica-pica probablemente el plato principal no te lo comas entero porque estas lleno. Eso aparte de ser fatal para tu dieta (porque el pica-pica seguramente tendrá más densidad calórica) también es una falta de respeto para la persona que lleva toda la tarde cocinando.

Sólo me queda deciros que paséis una muy buena Navidad y nos leemos el año que viene!!!

Sed buenos!

2 Responses to “Navidad y dietas de adelgazamiento”
  1. Marina

    Me ha encantado el top 5 de comedor de turrón, cuanta razón, en mi caso ha sido así!!
    Buenos consejos! aunque ha sido difícil cumplirlos, teniendo glotones a mi alrededor.
    Saludos =)

    • Carla

      Me alegro de que te haya gustado! Bueno, por poco que hayas hecho es un paso más! Espero que te vayan gustando los post que escribamos y si quieres que escribamos sobre algo en particular no dudes en decirnoslo!
      Un saludo,
      Carla

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